Hace unos años podíamos diferenciar los ordenadores de forma clara en 2 formatos, portátiles o de sobremesa. Pero gracias al avances de las nuevas tecnologías y las nuevas necesidades del mercado, ahora podemos disfrutar de múltiples formatos entre los que destacan los convertibles. Y en esta categoría es donde encontramos el Lenovo Yoga 900, un convertible que nos permite 360 grados de libertad para posicionar la pantalla como más nos convenga.

Un diseño que se adapta a todo

Si tenemos que hablar de lo que caracteriza a este dispositivo es sin duda el diseño. Y es que gracias a su bisagra podemos girar la pantalla 360 grados para conseguir adaptarlo a nuestras necesidades en cada momento. De esta forma podremos disfrutarlo en forma de portátil tradicional, tablet o posiciones intermedias que nos facilitan mantenerlo en una superficie en forma de stand.

Eso sí, tenerlo todo en un mismo dispositivo puede ser muy útil, aunque también tiene algunos inconvenientes. Me refiero a que cuando lo estamos usando en forma de portátil hace muy bien su función, pero al convertirlo en una tablet la cosa cambia. Y es que el teclado se queda en la parte trasera, por lo que al cogerlo notaremos las teclas, lo que puede llegar a ser un poco molesto. Eso sí, no hay que preocuparse, ya que se desactivan en el momento que giramos la bisagra. Y hablando de bisagra, hay que comentar que hace muy bien su trabajo, manteniendo la pantalla bastante estable para poder tocarla sin que se balancee demasiado.

En cuanto al diseño y materiales, contamos con una aleación de magnesio para las carcasas exteriores y un interior recubierto por goma. Con una pantalla de 13,3 pulgadas tiene un tamaño muy acertado si lo utilizamos como portátil, aunque se hace demasiado grande y sobretodo pesado si queremos usarlo en modo tablet.

Periféricos

Empezamos hablando de la pantalla, un aspecto que no nos defraudará gracias a su panel de 13,3 pulgadas y resolución QHD+, es decir, de 3200×1800 píxeles. Esto nos permite disfrutar de imágenes nítidas y con un detalle exquisito, aunque también puede darnos algún que otro problema si utilizamos una aplicación que no está optimizada para dicha resolución, ya que la veremos muy pequeña. Por lo general la mayoría de aplicaciones suelen funcionar bien, pero puede darse el caso. De todas formas esto es algo que con el tiempo se solucionará por completo.

En cuanto a los altavoces, situados en la parte inferior, ofrecen un sonido de bastante calidad y volumen. Además, no tendremos problemas en ninguno de los modos en los que podemos utilizar el dispositivo.

En cuanto al teclado, cumple bastante bien, con unas teclas de buen tamaño, separadas y retroiluminadas. Además tenemos teclas de función que facilitan realizar funciones rápidas y atajos de teclado. El trackpad también ofrece una buena experiencia de uso, con un tamaño moderado y posibilidad de usar gestos para movernos por el sistema operativo. Eso sí, no llega al nivel los Macbook, que sin duda ofrecen la mejor experiencia del mercado en este aspecto.

Finalmente, contamos con bastante conexiones: 3 puertos USB, uno de ellos es también el puerto de carga, 1 puerto USB tipo C, un lector de tarjetas de memoria y 1 conector para auriculares. Como veis, el tipo C va asentándose y ya ha sustituido la mayoría de conexiones necesarias en un ordenador. Como ejemplo, si queremos conectar un monitor externo necesitaremos un adaptador de esta conexión a HDMI para poder hacerlo. Esto es algo que Apple ya hizo con su Macbook, aunque de forma más drástica.

Rendimiento todoterreno

Y por fin llegamos al rendimiento, un apartado en el que tampoco va a defraudarnos el Yoga 900. Contamos con procesador Intel Core i7-6500U de 6ª generación, 16GB de memoria RAM y 512GB de almacenamiento, un conjunto que sin duda llama la atención y que lo pone a la altura de los mejores convertibles del mercado. Con él podremos utilizar con soltura y fluidez cualquier software medianamente potente. Podremos utilizar programas como Photoshop sin ningún problema, incluso editar algún vídeo, y para los juegos tendremos potencia suficiente como para ejecutar títulos recientes, aunque no lo último de mercado y mucho menos con gráficos al máximo. En este sentido, no es un portátil para jugar ni mucho menos, pero eso no quita que no podamos disfrutar de infinidad de títulos.

Algo que sí me gustaría comentar es que el ventilador se enciende con demasiada facilidad, siendo común que si abrimos un programa, aunque este no sea demasiado pesado, escuchemos como se activa un momento. No es algo demasiado grave, pero sí un poco molesto si estás usándolo por la noche y está todo en silencio.

Para terminar, sobre la batería tengo que decir que me ha sorprendido gratamente, pudiendo alcanzar más de 8 horas de autonomía con un uso moderado. Es verdad que no tiene la mejor autonomía del mercado, pero cumple perfectamente.

Conclusiones

El Lenovo Yoga 900 es un dispositivo muy versátil y que puede cubrir las necesidades de muchos perfiles de usuario. Gracias a su bisagra y su gran potencia nos permitirá usarlo para casi cualquier cosa y en cualquier situación. Eso sí, el precio puede echar para atrás a más de uno, sobrepasando los 1500€ en las versiones más potentes. Sabiendo esto, si le vamos a dar uso a la pantalla táctil y queremos tener varios dispositivos en uno solo, esta puede ser la mejor opción. Si por el contrario preferimos un portátil más convencional, yo me iría a por un Macbook Air.

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