Un año más nos acercamos a una de las fechas favoritas de todos los aficionados a la astronomía, la lluvia de estrellas apodada como Lágrimas de San Lorenzo o más científicamente Perseidas. Este año las Perseidas vienen bien cargadas, con aproximadamente 500 meteoros por hora en su pico de actividad, y además las condiciones de observación van a ser presumiblemente óptimas, así que veamos cuándo, dónde y cómo disfrutarlas…¡y fotografiarlas!

Cuándo

Las Perseidas se pueden observar durante varias semanas de los meses de verano, pero el mejor momento para hacerlo es sin duda durante su pico de actividad, que este año tendrá lugar la noche del jueves 11 al viernes 12, aunque también estarán especialmente activas durante todo el fin de semana. La fase de la Luna para esa noche es creciente y puede dificultar la observación de las estrellas, por lo que lo mejor es esperar a las 2 de la madrugada, cuando esta se esconda tras el horizonte, para disfrutar de unas condiciones perfectas para observar incluso los meteoros más pequeños.

Dónde

El mejor sitio para observar el cielo nocturno es siempre alejado de los núcleos urbanos, ya que la contaminación lumínica nos puede jugar una mala pasada. Lo más recomendable es irse a alguna montaña cercana para que no haya nada que nos quite visibilidad y además si cogemos un poco de altura mucho mejor, ya que menos atmósfera de por medio es igual a más visibilidad, ¡y no os olvidéis el abrigo! Aunque sea verano por la noche suele refrescar, y más aún si estamos en la montaña.

Cómo verlas

Las Perseidas toman su nombre de la constelación de Perseo, de donde parecen “proceder” cuando miramos al cielo nocturno. En esta época del año y desde el hemisferio norte la constelación de Perseo se puede localizar mirando hacia el norte, cerca de constelaciones más conocidas como las Osas Mayor y Menor o de Casiopea (una W muy fácil de identificar). Para observarlas bastará simplemente con sentarnos mirando hacia esta dirección y esperar pacientemente.

Cómo fotografiarlas

Si además de verlas queréis llevar un paso más allá la observación e intentar cazar alguna con vuestra cámara de fotos os explico como se hace, que es muy sencillo y siempre hace más amena la velada. Para hacerlo solo necesitáis dos cosas: una cámara réflex y un trípode (si no disponéis de una réflex podéis intentarlo con otra cámara y en modo manual, pero no os aseguro que vayáis a obtener algo decente). Una vez tengamos esto lo que tenemos que hacer es lo siguiente:

  1. Colocar la cámara sobre el trípode mirando hacia el norte, tal como he explicado en la sección de como verlas. Nunca está de más que intentéis lograr una composición resultona, pero eso lo dejo al gusto de cada uno.
  2. Utilizar el objetivo más angular y/o más luminoso que tengáis, ya que queremos captar la mayor luz y porción de cielo posible.
  3. Enfocar al infinito y no volver a tocar el enfoque en toda la noche. Esto lo podéis hacer fácilmente cuando la luna está en el cielo o apuntando a alguna estrella o planeta especialmente luminoso.
  4. Configurar la cámara (en modo manual) en la máxima apertura que nos permita el objetivo, con una exposición larga de unos 20 segundos (para focales desde los 12 mm hasta los 35 mm, para otras más largas habría que reducir este tiempo por la rotación de la Tierra) y el valor de ISO más elevado con el que nos sintamos cómodos.
  5. Disparar casi continuamente para no perdernos ni un instante. La mayoría de las cámaras ya traen la función de Time Lapse que nos permite automatizar el disparo continuo, así que los más recomendable es usarla. Es recomendable hacer “descansos” para evitar el calentamiento del sensor de la cámara y así evitar más ruido en las fotos.

¡Y esto es todo! Espero que si os decidís a salir a observarlas las disfrutéis tanto como espero hacerlo yo, y si tenéis alguna duda no dudéis en preguntar en los comentarios.

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