Innovar no es una cuestión fácil. Muchas veces aquella innovación tomó inspiración de otra fuente y, manteniendo parte de la esencia o el fin de esta, la manera de implementarla le genera, a cierta generación de usuarios, la sensación de que es algo novedoso y que cubre el hueco inexistente e infinito de necesidades virtuales que fabrican las nuevas tecnologías y formas de comunicación.

Así, el gigante como Facebook sale a responder de forma sutil y se suma al carro alegórico que está disfrutando una de las últimas apps de mensajería instantánea, Snapchat, y que otro grande ya ha pasado por el terreno de las fotografías y videos instantáneos recientemente. Sí, estamos hablando de Instagram con sus Historias.

Aunque, esta vez, el campo de batalla es otro.

La app

Lifestage está desarrollada por Facebook y es una red social destinada principalmente a un público joven, actualmente disponible sólo para iOS. La idea básicamente es crearte un perfil visual a través de videos cortos para que otros usuarios puedan conocerte mejor. Además, permite conectarte con otros que usen la app y pertenezcan a tu mismo colegio, o que te vinculen a otros colegios cercanos. Está diseñada para que te expreses de la manera que desees y muestres lo que sea que estés haciendo en este momento, algo que podemos notar con obviedad en otras plataformas como Facebook y Twitter.

Ahora, lo que se diferencia de las otras apps es su público objetivo. ¿Por qué limitarse a gente no mayor a los 20 años o incluso menos? La generación de niños de ahora ya han crecido en la famosa era digital: desde pequeños han sido inmersos en un mundo en donde las pantallas de ordenadores, tablets y smartphones abundan en las manos y en las casas de todos, y también en aquellas donde la tecnología tímidamente intenta integrarse en la vida cotidiana de las personas, sobre todo aquellas que tienen escasos recursos o son personas mayores que lejos han estado de las computadoras o televisores en su juventud. Esto, inexorablemente, crea un nuevo nicho de mercado en donde atacar. Otras apps similares son demasiadas espaciosas o a veces complicadas en su primer uso para niños y su contenido posiblemente no se ajusta a sus intereses. Dicho esto, puede ser que la compañía esté intentando introducir estos futuros consumidores al abanico de redes sociales que se reinventa periódicamente sin asfixiarlos, o darles spotlight para que puedan expresarse sin ser presionados por una comunidad en donde los usuarios mayores recriminan la actividad de niños o pre adolescentes en estas plataformas.

La controversia

Quitando estos condecorados que cualquiera puede colocarlo en tela de juicio, resulta importante remarcar que esta app puede ser un peligro para sus usuarios, únicamente por el hecho de que se trata de menores de edad quienes usan esta plataforma. Cualquiera puede hacerse un perfil en Lifestage con información falsa e interactuar con alguien en específico. Es cierto que los campos en cada perfil —denominados así por la propia app; field en inglés— están instituidos principalmente por videos, o sea, un formato un tanto más complicado de reproducir en lo que se refiere a la creación del contenido, pero no deja afuera a quienes se las ingenian para superar esta dificultad.

Tampoco seamos ingenuos, todos estamos expuestos a cualquier tipo de extorsión o agravo a nuestra integridad moral o física porque nuestra información e imagen, sea cual sea, está en internet. Pero, en contraparte, los niños están más vulnerables a este tipo de ataques y en general están menos informados sobre las precauciones que deben tener en cuenta en casos sospechosos de infiltración.

Facebook, teniendo consciencia de esto, advierte en la descripción de su nueva app lo siguiente:

 

            «Ten en cuenta: todo lo que posteas en Lifestage siempre es público y puede ser visto por cualquiera, dentro o fuera de tu escuela. No hay manera de limitar la audiencia de tus videos. No podemos confirmar que la gente que clama ir a cierta escuela realmente vaya a esa escuela. Todos los videos que subes a tu perfil son completamente de contenido público».

 

Por consecuencia, no hay forma de garantizar la veracidad de los perfiles o el contenido que circula en ellos. Con tanto riesgo a enfrentar, ¿por qué Facebook ha de lanzar una aplicación como esta? O la mejor pregunta sería: ¿tendrá estos tipos de apps para un público menor el éxito en los que sus creadores aspiran?

Sobre El Autor

21; Estudiante de Comunicación Social en la UNC (Córdoba, Argentina). Aspirante a escritor y abocado actualmente a escribir sobre fantasmas. Amante de la tecnología y el mundo de los smartphones. Anteriormente redactor en Mundo Firefox OS. Alumno y aprendiz en Comedia Musical. No me vendrían mal un par de centímetros más.

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