Las pantallas curvadas son el futuro, o eso creemos. Este tipo de pantallas que vieron la luz con el Galaxy Note Edge, una versión del Note 4 con un lado curvado, se han vuelto realmente famosas pese a su limitada utilidad actualmente. El S6 fue el primero en tener una versión con ambos lados curvados, tendencia que han respetado con el S7 y que dado el toque final con el nuevo Note al disponer sólo del modelo “Edge”.

La poca utilidad que tienen es debido a que Samsung es el dueño de la API, lo que hace que los desarrolladores tengan que seguir los pasos que Samsung quiere para poder aprovechar estas fantásticas pantallas en sus aplicaciones.

Como ya ocurrió con los lectores de huellas, la API de dicho hardware pertenecía a cada fabricante, hasta que Google lo implementó en Android, permitiendo a los desarrolladores toquetear libremente con él.

S7 Edge con el menú lateral abierto

En mi opinión, estas pantallas tienen futuro, sólo necesitamos que más empresas importantes de sector se lancen a la aventura para que Google considere incluir una mejora en el código respecto a estas pantallas. De momento cumplen una función muy buscada desde siempre, reducir los marcos laterales y es que con esta pantalla, apreciamos que no hay marcos laterales, aunque al final de la curva si los hay, dándonos una sensación de mayor porcentaje de pantalla sobre el tamaño del dispositivo.

¿Qué opináis sobre las pantallas de este tipo? ¿Creéis que son realmente útiles o sólo un añadido más?

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