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¿Qué le pasó a Citra y con qué se emula una 3DS ahora?

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Una consola portátil de dos pantallas mostrada dentro de un monitor de PC, con un mando delante y una ramita de azahar al lado, ilustración de la emulación de 3DS en ordenador.
Core al habla

Cuando Citra cerró, sus herederos se pusieron nombres de cítrico como quien continúa el apellido, Lime3DS y Mandarine. El que ha acabado ganando se llama Azahar, que es la flor del naranjo, o sea lo que echa el mismo árbol cuando vuelve a florecer. Me parece un detalle precioso para un relevo forzado.

El emulador de Nintendo 3DS más usado del mundo cerró sin que nadie llegara a demandarlo. Citra llevaba desde 2014 siendo la forma normal de jugar a la 3DS en un PC o en un móvil, y en marzo de 2024 se apagó en cuestión de horas. La web dejó de responder, el repositorio se cerró y el desarrollo se detuvo ahí mismo.

Eso es lo que te encuentras si buscas Citra hoy, y de ahí sale sola una conclusión equivocada, la de que emular una 3DS ya no se puede.

Se puede, y mejor que cuando Citra estaba viva. Como el código era abierto, el proyecto se pudo cerrar pero no borrar, así que las continuaciones aparecieron en cuestión de días y en 2026 hay al menos tres emuladores de 3DS en desarrollo activo, con el que va en cabeza publicando versiones nuevas cada pocas semanas.

Qué le pasó a Citra, el emulador de 3DS, en marzo de 2024

El 4 de marzo de 2024, Nintendo of America firmó un acuerdo extrajudicial con Tropic Haze, la empresa que había detrás de Yuzu, un emulador de Nintendo Switch. Tropic Haze aceptó pagar 2,4 millones de dólares y parar en seco el desarrollo, la distribución y el soporte de Yuzu.

Citra no aparecía en aquella demanda y Nintendo nunca llegó a demandarla. Lo que había era un equipo de desarrollo común, repositorios compartidos y la misma infraestructura de soporte para los dos proyectos, y el acuerdo se la llevó por delante igualmente. La cuenta oficial anunció que Yuzu y el soporte de Yuzu a Citra quedaban descontinuados con efecto inmediato.

Consola portátil de dos pantallas cerrada y apagada sobre una superficie vacía.

El argumento de Nintendo explica todo lo que vino después. En ningún momento sostuvo que emular fuese ilegal. Lo que sostuvo es que Yuzu saltaba el cifrado de una consola que seguía en el escaparate, y ese razonamiento no encajaba con una 3DS descatalogada desde hacía años. Citra no cayó por lo que hacía, sino por con quién compartía oficina.

Esa diferencia entre emular una consola y saltarse la protección de otra que sigue a la venta es la que sostiene el asunto entero, y está contada con calma en qué es un emulador de consolas y por qué es legal. Lo que interesa aquí es el efecto práctico, y es que los proyectos que heredaron el código de Citra llevan desde entonces publicando versiones con toda normalidad.

Azahar recogió el testigo

Azahar es el nombre que tienes que buscar ahora, y llegó por un camino con un rodeo. Al cerrarse Citra el código ya estaba repartido por miles de copias, así que enseguida brotaron dos continuaciones distintas entre sí, un fork que mantenía el desarrollador PabloMK7 y un proyecto aparte llamado Lime3DS.

Los dos hicieron durante meses el mismo trabajo por separado, hasta que el 30 de octubre de 2024 anunciaron que se fusionaban y que dejaban de desarrollar cada uno por su lado para juntar recursos. De ahí salió Azahar, que se presenta como un emulador de 3DS de código abierto basado en Citra y con la intención de ser la plataforma de referencia para lo que venga. Los repositorios de Lime3DS quedaron archivados.

El nombre no es casual, y en español se pilla a la primera. Citra viene de citrus. Lime3DS, de la lima. Mandarine, de la mandarina. Y el azahar es la flor del naranjo, que es lo que echa el mismo árbol cuando vuelve a florecer.

Diagrama de la sucesión de Citra: al cerrarse se bifurcó en Lime3DS y en el fork de PabloMK7, y ambos se fusionaron después en Azahar.

Funciona en Windows, macOS, Linux y Android. Azahar hospeda además el archivo de la web y de la wiki de Citra, que si no se habrían perdido con todo lo demás.

Panda3DS y Mandarine-Neo, las otras dos vías

Si Azahar no te encaja, quedan dos caminos más, y conviene saber que no son la misma cosa con otro nombre.

Panda3DS no desciende de Citra. Es un emulador independiente escrito desde cero que tira de un enfoque HLE, o sea que en lugar de imitar el hardware pieza a pieza interpreta a alto nivel lo que el juego le pide al sistema.

Va en Windows, macOS y Linux, y tiene un port de Android llamado Pandroid todavía en pañales. Su propia documentación avisa de que es un trabajo en curso y de que no ha probado todos los juegos, y su compatibilidad se queda bastante por debajo de la de los derivados de Citra.

Mandarine-Neo sí es un fork de Citra, con funciones experimentales que Azahar no lleva. Volvió a la actividad a principios de 2026 bajo la marca Neo y sus novedades apuntan sobre todo a Android: drivers de GPU personalizados, registro de tiempo jugado y varias opciones de 3D estereoscópico.

Qué requisitos pide emular una 3DS en PC y en Android

Mil ochocientos puntos de Passmark en un solo núcleo. Ese es el listón que pone Azahar, y explica por qué los requisitos de un emulador no se parecen en nada a los de la consola que imita: la 3DS era una máquina modesta, pero emularla cuesta mucho más que ejecutarla.

EscritorioAndroid
SistemaWindows 10, macOS 13.4 o Linux de 64 bitsAndroid 10 o posterior
Procesadorx86-64 o ARM64, más de 1.800 en Passmark de un núcleoSnapdragon 835 o superior
GráficosOpenGL 4.3 o Vulkan 1.1OpenGL ES 3.2 o Vulkan 1.1
Memoria2 GB, con 4 recomendados2 GB, con 4 recomendados

Hay dos letras pequeñas en esa tabla. En x86-64 el procesador tiene que soportar SSE4.2, que es un conjunto de instrucciones que llevan los Intel y AMD de la última década larga, y Windows sobre ARM se queda fuera directamente.

El dato que más se malinterpreta es el del procesador, porque lo que se mide ahí es lo que rinde un solo núcleo, no cuántos tienes. Un chip con muchos hilos pero flojo en cada uno se queda por detrás de otro con menos hilos y más rápidos, que es justo lo contrario de lo que sugiere la ficha comercial de casi cualquier equipo.

Las dos pantallas son el problema que no se arregla

Todo lo anterior es la parte que ha salido bien. Esta es la que no, y no se va a arreglar con más versiones, porque no es un fallo de programación sino la forma de la consola.

La 3DS tenía dos pantallas, una de ellas táctil, y un efecto 3D sin gafas. Nada de eso cabe en un monitor. No hay una disposición buena de dos pantallas dentro de un aparato que solo tiene una. O entran las dos y todo se queda pequeño, o pones una a pantalla completa y te pasas la partida alternando con un botón. Los juegos que dejaban abajo el mapa, el inventario o el menú de combate son los que peor lo llevan.

El 3D estereoscópico es el otro cabo suelto. Los emuladores saben renderizar los dos ojos, y de hecho Mandarine-Neo trae opciones para ello, incluida una para apagar el ojo derecho y recuperar rendimiento. Sin la pantalla de la consola, el efecto no es el que se diseñó.

Después están los fallos corrientes de cualquier emulador en desarrollo. En el tracker de Azahar seguían abiertos en agosto de 2026 varios cierres inesperados con el renderizador Vulkan, un fallo que impide arrancar Final Fantasy Explorers y desconexiones en el multijugador de Pokémon Ultra Sun y Ultra Moon.

La 2126.0 llega con una opción experimental para simular los tiempos de la GPU original. Que en 2026 todavía se esté afinando algo tan de base como los tiempos del chip gráfico te dice a la vez lo lejos que ha llegado esto y lo que queda: si vienes buscando la 3DS entera, con sus dos pantallas y su 3D, ninguno de los tres te la va a devolver del todo.