Enciendes, coges el mando y en unos segundos estás jugando. Sin escritorio, sin ventanas, sin buscar el ratón entre los cojines. Esa experiencia, que siempre fue territorio de PlayStation y Xbox, hoy se puede tener en un PC normal: basta con instalar un sistema operativo tipo consola, un sistema que arranca directamente en una interfaz de juegos pensada para el mando.
En 2026 la idea ha dejado de ser un apaño de aficionados. En junio, Valve abrió por fin SteamOS a cualquier PC de sobremesa y puso a la venta la Steam Machine, su propia consola con ese sistema dentro. Microsoft ha metido un modo consola en el propio Windows 11. La pregunta ya no es si se puede, sino cuál te conviene.
Qué es un sistema operativo tipo consola
La idea es sencilla: en vez del escritorio de siempre, el PC arranca en una parrilla de juegos que se maneja entera con el mando, como el menú de una PlayStation. El escritorio no desaparece del todo en la mayoría de casos, pero queda escondido para cuando de verdad lo necesites.
Casi todos los sistemas de esta lista son además sistemas inmutables: se actualizan en bloque, como el firmware de una consola. No instalas piezas sueltas que puedan romper el sistema; la actualización llega entera y, si algo falla, el equipo vuelve solo a la versión anterior.
Queda una duda lógica: ¿y los juegos de Windows? En las opciones basadas en Linux corren gracias a Proton, una capa de compatibilidad de Valve que hace de traductor: el juego cree que está en Windows y funciona sin que tú toques nada. A estas alturas mueve casi todo el catálogo de Steam, aunque tiene una excepción importante que dejamos para el final.
SteamOS, la vía oficial que por fin puedes instalar
SteamOS es el sistema de la Steam Deck, y durante años solo vivió ahí de forma oficial. Eso cambió en junio de 2026: con la versión 3.8, Valve publicó un instalador pensado para PCs normales, con la idea declarada de que cualquiera pueda montarse su propia Steam Machine con las piezas que quiera.
La experiencia es la más lograda de todas. Arrancas en la interfaz de Steam a pantalla completa, todo responde al mando, suspendes y reanudas la partida como en una consola de verdad, y debajo espera un escritorio por si un día necesitas un navegador.

La pega es una sola, pero gorda: hace falta gráfica AMD. Las NVIDIA no están soportadas, y aunque Valve asegura estar trabajando en ello, no ha dado fecha. Los mejores resultados, según la propia compañía, están en las Radeon RX 6000 y RX 7000, las familias que comparten arquitectura con la Deck y la Steam Machine. La marca del procesador da igual; el filtro está en la gráfica.
Dos detalles más antes de lanzarse: instalar SteamOS exige desactivar el Arranque Seguro de la BIOS (un ajuste que se quita en un minuto), y Valve avisa de que el soporte en PCs montados por piezas sigue en fase de pulido. Aun así, si tu equipo pasa el filtro de la gráfica, es difícil recomendar otra cosa: es el sistema oficial y el que más años de soporte tiene por delante.
Bazzite, el relevo natural si tu gráfica es NVIDIA
Aquí entra el relevo para todos los que SteamOS deja fuera. Bazzite es un sistema creado por la comunidad sobre Fedora que replica la experiencia de la Steam Deck, con la misma interfaz de juego y el mismo Proton, y le añade justo lo que a SteamOS le falta: funciona con gráficas NVIDIA. Sus imágenes de instalación traen los drivers ya puestos para las RTX y las GTX 16 en adelante, y hay una versión aparte para tarjetas más antiguas de la marca.
Un matiz: el propio equipo de Bazzite marca el modo consola sobre NVIDIA como beta, porque arrastra fallos de los drivers de la marca que no está en su mano arreglar. En el día a día funciona, pero con una Radeon todo va más fino. La otra seña de identidad es que no renuncia al PC: debajo del modo consola hay un escritorio completo, así que la misma máquina puede ser tu consola por la noche y tu ordenador de trabajo por el día.
En requisitos pide poco: procesador de 64 bits, arranque UEFI, un SSD para el sistema y una gráfica compatible con Vulkan 1.3, algo que cumplen la mayoría de tarjetas de la última década. Y es, con diferencia, el proyecto más vivo del ecosistema: su versión 44 llegó en abril de 2026, y a principios de año se alió con otros sistemas de juego en Linux para compartir desarrollos en vez de duplicar esfuerzos.
ChimeraOS, el purista que se está quedando atrás
ChimeraOS es el veterano de la lista y el más radical: no quiere ser tu PC, quiere ser tu consola. Arranca en la interfaz de Steam manejada solo con mando, sin un escritorio real al que escapar, y le tiene un mimo especial a los emuladores de consolas clásicas.
El problema es el ritmo: su última versión numerada salió en julio de 2025, la comunidad es pequeña comparada con la de Bazzite, y su página oficial de hardware da las NVIDIA por no soportadas. Sigue siendo legítimo para un caso muy concreto, la caja AMD dedicada a jugar y emular, pero para casi todo el mundo Bazzite hace lo mismo con más hardware compatible y más futuro.
El modo Xbox de Windows 11, la opción sin formatear
No todo el mundo quiere borrar el disco, y Microsoft por fin tiene respuesta: la Xbox Full Screen Experience, el modo consola de Windows 11 que empezó a llegar a sobremesas y portátiles en la primavera de 2026. El PC arranca en una pantalla completa manejable con mando, con tus juegos de Steam, Epic y otras tiendas reunidos en una parrilla, y aparca el escritorio hasta que lo pidas. Al quitarse esa carga de encima, libera memoria para los juegos.
Sus dos ventajas son únicas en esta lista: funciona con cualquier gráfica y no renuncias a ningún juego, porque debajo sigue habiendo un Windows completo. Esa es también su pega: sigue siendo Windows, con sus actualizaciones y sus interrupciones de siempre en cuanto sales del modo a pantalla completa.

La letra pequeña de Linux: los anticheat
Antes de la recomendación final, la excepción prometida, porque afecta por igual a SteamOS, Bazzite y ChimeraOS: algunos juegos multijugador no funcionan en Linux, y no hay ajuste que lo arregle.
Muchos otros juegos online funcionan hoy sin problema, así que no es un veto general. Antes de formatear nada, busca tus imprescindibles en protondb.com y areweanticheatyet.com: dos minutos de consulta te ahorran una instalación entera.
¿Y si prefieres comprarla ya montada?
Queda la vía de no instalar nada: comprar el aparato con SteamOS de serie. La Steam Deck sigue siendo la referencia para el sofá o los viajes, y desde finales de junio de 2026 existe su hermana de salón, la Steam Machine: un cubo para vivir bajo el televisor con tanta demanda que Valve lo reparte por sorteo entre quienes reservaron.
Conviene ser claros con lo que se paga: por ese dinero, un PC montado por piezas rinde más. Lo que compras es el tamaño, el silencio y el no tener que decidir nada. Justo por eso, instalar uno de estos sistemas en el PC que ya tienes es la opción que más rentabiliza cada euro.
Entonces, ¿cuál te conviene?
Con todo sobre la mesa, la foto depende sobre todo de tu gráfica. Una Radeon te abre la puerta a SteamOS, la vía oficial y la de más recorrido; una NVIDIA te empuja a Bazzite, que hace casi lo mismo y encima deja intacto tu PC de siempre debajo.
Y si no quieres formatear, o tus imprescindibles chocan con los anticheat, no pasa nada por quedarse en Windows: el modo Xbox o Steam en modo Big Picture son menos elegantes, pero se lo tragan todo.