¿Qué es lo que hace a la gente elegir entre un ordenador y una consola para jugar? Uno de los motivos que se han dado a lo largo de los años era que las consolas son más sencillas: encender y listo. Pero en los últimos años esto ha dejado de ser del todo así. Actualizaciones y suscripciones para jugar online han sido parte del problema. Y ahora se le suma el ya cercano fin del formato físico, que nos dejará vendidos con una sola opción de compra en la propia tienda digital de la compañía, la cual tendrá control absoluto de los precios al quitarse toda la competencia de encima.
Es por ello que cada vez la gente ve con mejores ojos el PC como dispositivo de juego, ya que nos ofrece libertad prácticamente absoluta para jugar a lo que queramos, cómo queramos y sin ninguna imposición. Podemos elegir tienda en la que comprar, hay multitud de ofertas, el online es gratuito y lo podemos usar también para trabajar si lo necesitamos. Y si nos gusta lo retro, es la mejor plataforma para jugar con emuladores.
Qué es un sistema operativo tipo consola
En vez del escritorio de siempre, el PC arranca en una parrilla de juegos que se maneja con el mando, como el menú de una consola de toda la vida. El escritorio no desaparece del todo en la mayoría de casos, pero queda escondido para cuando de verdad lo necesites.
Casi todos los sistemas de esta lista son además sistemas inmutables, es decir, se actualizan en bloque como el firmware de una consola. No instalas piezas sueltas que puedan romper el sistema ni tienes que pelearte con configuraciones complejas.
¿Y los juegos de Windows? En las opciones basadas en Linux corren gracias a Proton, una capa de compatibilidad de Valve que hace de traductor: el juego cree que está en Windows y funciona sin que tengas que hacer nada. A estas alturas mueve casi todo el catálogo de Steam, aunque tiene una excepción importante que te detallo al final.
SteamOS, la vía oficial que por fin puedes instalar
SteamOS es el sistema de la Steam Deck, y durante años solo vivió ahí de forma oficial. Eso cambió en junio de 2026: con la versión 3.8, Valve publicó un instalador pensado para PCs normales, con la idea declarada de que cualquiera pueda montarse su propia Steam Machine.
La experiencia es la más lograda de todas. Arrancas en la interfaz de Steam a pantalla completa, todo responde al mando, suspendes y reanudas la partida como en una consola de verdad, y debajo espera un escritorio por si lo necesitas algún día.

La única pega, aunque grande, es que hace falta gráfica AMD. Las NVIDIA no están soportadas, y aunque Valve asegura estar trabajando en ello, no ha dado fecha. Los mejores resultados, según la propia compañía, están en las Radeon RX 6000 y RX 7000, las familias que comparten arquitectura con la Deck y la Steam Machine. En cuanto al procesador, ahí sí tienes libertad de elección, el único filtro es la gráfica.
Quedan dos detalles antes de lanzarse. Instalar SteamOS exige desactivar el Arranque Seguro de la BIOS, un ajuste que se quita en un minuto, y Valve avisa de que el soporte en PCs montados por piezas sigue en fase de pulido. Aun así, si tu equipo pasa el filtro de la gráfica, es difícil recomendar otra cosa, porque es el sistema oficial y el que más años de soporte tiene por delante.
Bazzite, el relevo natural si tu gráfica es NVIDIA
Aquí entra el relevo para todos los que SteamOS deja fuera. Bazzite es un sistema creado por la comunidad sobre Fedora que replica la experiencia de la Steam Deck, con la misma interfaz de juego y el mismo Proton, y le añade justo lo que a SteamOS le falta: funciona con gráficas NVIDIA. Sus imágenes de instalación traen los drivers para las RTX y las GTX 16 en adelante, y hay una versión aparte para tarjetas más antiguas de la marca.
El modo consola sobre NVIDIA lo marca como beta el propio equipo de Bazzite, porque arrastra fallos de los drivers de la marca que no está en su mano arreglar. En el día a día funciona, pero con una Radeon todo va más fino. La otra seña de identidad es que no renuncia al PC, porque debajo del modo consola hay un escritorio completo, así que la misma máquina puede ser tu consola por la noche y tu ordenador de trabajo por el día.

En requisitos pide poco: procesador de 64 bits, arranque UEFI, un SSD para el sistema y una gráfica compatible con Vulkan 1.3, algo que cumplen la mayoría de tarjetas de la última década. Y es, con diferencia, el proyecto más vivo del ecosistema. En su momento se alió con otros sistemas de juego en Linux para compartir desarrollos en vez de duplicar esfuerzos.
ChimeraOS, el purista que se está quedando atrás
ChimeraOS es el veterano de la lista y el más radical: no quiere ser tu PC, quiere ser tu consola. Arranca en la interfaz de Steam, sin un escritorio real al que escapar, y le tiene un mimo especial a los emuladores de consolas clásicas.
El problema es el ritmo. Su última versión numerada salió en julio de 2025, la comunidad es pequeña comparada con la de Bazzite, y su página oficial de hardware da las NVIDIA por no soportadas. Sigue siendo legítimo para un caso muy concreto, un PC con AMD dedicado a jugar y emular, pero para casi todo el mundo Bazzite hace lo mismo con más hardware compatible y más futuro.
El modo Xbox de Windows 11, la opción sin formatear
No todo el mundo quiere borrar el disco, y Microsoft por fin tiene respuesta: la Xbox Full Screen Experience, el modo consola de Windows 11 que empezó a llegar a sobremesas y portátiles en la primavera de 2026. El PC arranca en una pantalla completa manejable con mando, con tus juegos de Steam, Epic y otras tiendas reunidos en una parrilla, y aparca el escritorio hasta que lo necesites. Al quitarse esa carga de encima, libera memoria para los juegos, hasta 2 GB según Microsoft.

Sus dos ventajas son únicas en esta lista. Funciona con cualquier gráfica y no renuncias a ningún juego, porque debajo sigue habiendo un Windows completo. Y ahí está también su pega, porque sigue siendo Windows, con sus actualizaciones y sus interrupciones de siempre en cuanto sales del modo a pantalla completa.
La letra pequeña de Linux: los anticheat
Antes de la recomendación final queda la excepción de la que hablábamos al inicio, que afecta por igual a SteamOS, Bazzite, ChimeraOS y cualquier sistema basado en Linux. Algunos juegos multijugador no funcionan, y no hay ajuste que lo arregle.
Muchos otros juegos online funcionan sin problema, así que no es un veto general. Antes de formatear nada, busca tus imprescindibles en protondb.com y areweanticheatyet.com. Dos minutos de consulta te ahorran una instalación entera.
¿Y si prefieres comprarla ya montada?
Queda la vía de no instalar nada, que es comprar el aparato con SteamOS de serie. La Steam Deck sigue siendo la referencia para el sofá o los viajes, y desde finales de junio de 2026 existe su hermana de salón, la Steam Machine: un cubo para vivir bajo el televisor con tanta demanda que Valve lo reparte por sorteo entre quienes reservaron.
Por ese dinero, un PC montado por piezas rinde más, y no hay mucho que discutir ahí. Lo que compras con la Steam Machine es el tamaño, el silencio y no tener que decidir nada, tres cosas por las que mucha gente paga encantada. Justo por eso, instalar uno de estos sistemas en el PC que ya tienes es la opción que más rentabiliza cada euro.
Entonces, ¿cuál te conviene?
Con todo sobre la mesa, la foto depende sobre todo de tu gráfica. Una Radeon te abre la puerta a SteamOS, la vía oficial y la de más recorrido. Con NVIDIA la mejor opción es Bazzite. Y si no quieres formatear, o tus imprescindibles chocan con los anticheat, no pasa nada por quedarse en Windows: el modo Xbox o Steam en modo Big Picture son menos elegantes, pero son compatibles con todo.